Endodoncia en Vigo – Dr Antonio Conde

Endodoncia regenerativa «Devolver vitalidad al diente ya es posible»

Endodoncia regenerativa «Devolver vitalidad al diente ya es posible»

En una entrevista concedida a Dentalia, el Dr. Antonio Conde detalla cómo esta técnica, aún poco extendida, avanza gracias a la magnificación, el CBCT y los nuevos biocerámicos.

Antonio Jesús Conde, odontólogo y coordinador Master Endodoncia Avanzada en Universidad Europea - cedida
Antonio Jesús Conde, odontólogo y coordinador Master Endodoncia Avanzada en Universidad Europea
La posibilidad de devolver sensibilidad y funcionalidad a un diente que ha perdido su vitalidad ya no suena a hipótesis lejana. En los últimos años, la endodoncia regenerativa ha ganado peso entre los tratamientos indicados para dientes inmaduros con necrosis, especialmente en pacientes jóvenes que acuden a la consulta tras un traumatismo. En estos casos, cada milímetro de raíz en desarrollo puede determinar si el diente se conserva o no, y la técnica regenerativa abre una puerta que hasta hace poco se desconocía.

En una entrevista concedida a Dentalia, el odontólogo y coordinador del Máster de Endodoncia Avanzada en Universidad Europea, Antonio Conde explica que la definición de esta técnica ha ido evolucionando: «La endodoncia regenerativa es un concepto que durante muchos años se ha ido cambiando, empezó llamándose revascularizaciónrevitalización«. Su fin, sin embargo, es claro: «La endodoncia regenerativa permite el desarrollo radicular en dientes condenados estructuralmente«. Este enfoque se reserva para un grupo muy específico de casos: dientes necróticos con formación radicular incompleta y un ápice abierto que supere un milímetro con raíces cortas y finas (por su alto riesgo de fractura radicular con técnicas convencionales). Como recalca, «en calibres de más de un 100-110 se opta por la técnica de endodoncia regenerativa».

La comparación con la endodoncia convencional ayuda a entender ese límite. El Dr. Conde señala que «una endodoncia convencional se hace hasta calibres de un 60-70». Más allá de ese punto, se recurren a apicoformaciones mediante biocerámicos reparadores como el MTA u otros de consistencia putty. El problema aparece cuando el ápice es demasiado divergente: «Esos biocerámicos reparadores no somos capaces de colocarlos en el ápice», de ahí que la regeneración se convierta en la opción más fiable.

LA SELECCIÓN DEL PACIENTE

El perfil del paciente influye de forma directa en el éxito del procedimiento. El experto aclara que funciona especialmente bien en jóvenes, ya que «cuanto más vascularizado esté ese ápice, mayor potencial regenerativo (SCAP-células viables procedentes de la papila dental)». Por ello, estima que el rango de mayor efectividad se sitúa “desde los 10-12 años hasta el entorno de los 30-35”. Aun así, no excluye a adultos, aunque puntualiza que su tasa de éxito es menor: «Los pacientes adultos tienen menos SCAP».

«No podemos hacer una endodoncia regenerativa cuando no podamos aislar el diente”

Hay situaciones que contraindican por completo el procedimiento. El especialista recuerda que «no podemos hacer una endodoncia regenerativa cuando no podamos aislar el diente» o cuando se necesite colocar un poste, ya que «ese poste ocuparía el espacio necesario para la formación del coágulo». También quedan fuera de esta opción los dientes reimplantados tras una avulsión.

El protocolo clínico divide la técnica en dos citas. En la primera, lo fundamental es la desinfección del conducto sin necesidad de instrumentación mecánica. «Como es un ápice abierto, no necesitamos instrumentarlo», explica. El hipoclorito de sodio es el irrigante principal, activado mediante sistemas como Endoactivator o Z-Activator. Después, se coloca un medicamento intraconducto. El odontólogo señala que el hidróxido de calcio sigue siendo la opción más práctica: «Lo más práctico creo que para el endodoncista es usar el hidróxido de calcio». Pese a la existencia de pastas biantibióticas, actualmente hay mucha discusión en cuanto al uso de antibióticos en endodoncia regenerativa.

La segunda cita es decisiva. El Dr. Conde recalca un punto esencial: «Lo más importante es usar anestesia sin vasoconstrictor«. Esta elección permite inducir un sangrado controlado que formará un coágulo rico en células de la papila dental. Para generarlo, el clínico debe sobrepasar ligeramente el ápice con limas manuales: «Vamos a pinchar con nuestra lima fuera del ápice para generar un coágulo cargado en células ricas de la papila dental». Sobre ese coágulo se coloca una matriz de colágeno y luego un biocerámico reparador. Evitar tinciones es crucial, por lo que apunta la preferencia al uso de materiales como biodentine u otros de consistencia putty pero libres de radiopacificadores como el óxido de bismuto (principal agente que provoca la tinción).

CRITERIOS DE ÉXITO

Los criterios de éxito están bien definidos. El especialista detalla que el diente debe permanecer asintomático, resolución de la lesión apical, aumentar la longitud radicular y cierre apical, engrosamiento de las paredes radiculares y recuperar la sensibilidad al frío. Aunque no se forma pulpa propiamente dicha, sí aparece un tejido funcional: «El tejido que se forma dentro se desconoce, pero es un tejido muy similar, cargado de tejido conectivo».

“En España, a día de hoy, es una técnica realizada por una minoría y restringida a muy pocos profesionales con formación específica”, apunta el Dr. Conde. Esto se debe a que se trata de una técnica en la que se requiere de gran formación y medios: «Es una técnica muy específica, requiere trabajar con magnificación, CBCT y saber diagnosticar correctamente el caso». Por ello, considera clave la especialización: «Desde la Asociación Española de Endodoncia trabajan duramente para conseguir que la Endodoncia sea reconocida dentro del Sistema Nacional de Salud cuando se incorporen las especialidades odontológicas”.

«Es una técnica muy específica, requiere trabajar con magnificación, CBCT y saber diagnosticar correctamente el caso»

Los avances tecnológicos han sido decisivos para su evolución. El odontólogo afirma que «el microscopio se hace indispensable para un endodoncista», y que el CBCT ha cambiado la manera de planificar los casos. También destaca el papel del láser y de los nuevos biocerámicos, elementos que, en su opinión, han permitido que la endodoncia sea «mucho menos invasiva», con instrumentos y abordajes más conservadores.

Las indicaciones más frecuentes siguen vinculadas a la caries y trauma dental. «Generalmente te viene un niño que se ha dado un traumatismo», explica. Si con el tiempo aparece una fístula y se confirma la necrosis en un diente con ápice abierto, la regeneración se convierte en una oportunidad terapéutica valiosa. La mejora en la calidad de vida es evidente: «Gracias a la endodoncia, al día de hoy salvamos muchos dientes».

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